1 de marzo de 2012

El Médico Loco de Puno


Escribe: Gustavo Silva Paredes

El Médico Loco de Puno[1]


Faltaba menos de cuatro meses para la realización de la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud en Alma Ata, y me encontraba haciendo uso de dos semanas de vacaciones en mi patria. Había llegado a Lima después de visitar algunos países en función de mi trabajo como Coordinador General de ese evento. Y como de costumbre el Ministro de Salud de turno me había ofrecido todas las facilidades para visitar aquello que fuese un desarrollo interesante en el que hacer de la salud de mi patria.

Tuve una primera reunión con el Ministerio y en ella acepté dar una conferencia en el paraninfo del Ministerio sobre el tema de la atención primaria de salud. Pero eso sería a mi regreso de una visita al terreno para poder ver en forma directa aquello que pudiese ser una experiencia interesante sobre el tema. Los funcionarios más importantes del ministerio me hablaron de algunos programas que según ellos eran los mejores.

Algún amigo y ex colega de trabajo me había hablado de lo que en Puno – altiplano peruano de especial pobreza donde se había dado la experiencia notable de Manuel María Núñez Butron, considerado con justicia uno de los verdaderos pioneros de la salud pública en el Perú – estaba realizando un discípulo de ese pionero. Se trataba del Dr. Carlos Cornejo Roselló, a quien había conocido como alumno de planificación de salud en la recordada y recordable Escuela Nacional de Salud Pública. Pero, cuando mencioné mi interés de viajar a Puno todos los altos funcionarios me dijeron, realmente asombrados, que eso no valía la pena pues, y así me lo dijeron, “se trataba de un médico loco que estaba haciendo cosas extrañas totalmente ajenas a la salud”. Quede sorprendido por tal unánime reacción pero, a la vez, inquietamente interesado en ver directamente esas “locuras”.

Mi decisión de viajar a puno cayó como un balde de agua helada a los altos funcionarios del Ministerio, pero, y pese a sus comentarios y reclamos, el Ministro me dijo que respetaba mi extraña decisión y que me daría todas las facilidades.

Llegue a Puno y tuve la inmensa satisfacción de volver a ver al Dr. Carlos Cornejo Roselló, uno de los discípulos de Núñez Butrón. Le pedí ver los que estaba haciendo por supuesto sin mencionarle nada de “sus locuras”. El se sintió muy alagado por la razón de mi visita y el haber escogido precisamente Puno y lo que él estaba realizando con las comunidades indígenas pobres en una zona climáticamente muy adversa: cerca de cuatro mil metros de altura, frío intenso con aguas congeladas al amanecer y tierras no cultivables. Era obvio que en esas condiciones los problemas de salud eran muchos.

Después de dos días de visita y de animadas conversaciones saqué mis conclusiones y en una libreta anoté las principales locuras del médico de Puno. En mi viaje de regreso a Lima mis anotaciones me sirvieron para estructurar mi conferencia. He aquí el listado, que no está en orden de prioridades porque ese esfuerzo me resulto imposible:

  •  Estaba enseñando a los campesinos – o mejor dicho re enseñando una vieja tradición – a hacer “camellones” o sea surcos con medio metro de profundidad en la árida puna. En esos surcos se producía un microclima equivalente a no más de mil quinientos metros de altura sobre el nivel del mar.   
  • Había empleado parte de los escasos recursos del Ministerio en comprar plásticos para cubrir los camellones con lo cual el micro clima mejoraba aún más.
  • Lo anterior permitía el cultivo de verduras y menestras, casi imposible de encontrarlas en esas zonas rurales de puna y verdaderamente imposible comprarlas por extrema pobreza.
  • Compro algunos ejemplares de cuyes y conejos y estimuló su crianza en las chozas de barro con techos de paja que servían de vivienda múltiple a los campesinos.
  •  Les enseño a preparar comidas con verduras y carnes como complemento a su alimentación tradicional de papas y maíz.
  •   Con la ayuda de un gasfitero citadino, enseño a fabricar artesanalmente elementales calentadores de agua.
  •   Otras cosas pequeñas pero complementarias como fabricar pastas de dientes y jabones.
  • Y algo que me impresionó muchísimo. Les enseño a bailar las “diabladas” puneñas todo el año y no sólo en los carnavales. Con ello estaban presentes el ejercicio físico y la recreación. Cada semana un baile y todos los días entrenamiento para esos bailes semanales.

No dejó de dispensar la atención médica pero está pasó a ser subsidiaria de todo lo anterior.

De regreso a Lima, mi conferencia en el Paraninfo del Ministerio de Salud se centro en lo que había visto en Puno y dije que era tal vez la mejor experiencia, real y practica, de una verdadera atención primaria de salud. Al término de mis palabras pude apreciar las indisimuladas caras largas de los altos funcionarios. Solo el Ministro – un general de la Fuerza Aérea en actividad – demostró interés en mi conferencia. Aproveche la ocasión para pedirle que el Dr. Cornejo Roselló integrara la delegación peruana a la Conferencia Internacional de Alma Ata. El Ministro, en sus palabras finales, me dijo que diera por hecho mi propuesta.

Faltaron escasas dos semanas para la Conferencia y al revisar la lista oficial de la delegación peruana no figuraba el “médico loco” de Puno. Llamé por teléfono al Ministro y me dijo que no alcanzaban los recursos y debía de dar preferencia a los más importantes funcionarios del Ministerio. Lo que si había logrado fue mi propuesta de que integrara la delegación el General Jorge Quelopana entonces jefe del instituto Nacional de Planificación.

Tuve que llamar al Director Ejecutivo de UNICEF para pedirle el favor personal de incluir en la delegación de ese organismo al Dr. Cornejo Roselló. Así fue como el médico loco de Puno asistió a Alma Ata. Después, y por vergüenza nacional, lo coloque en la lista de la delegación peruana.
D.T de R. Lima, Febrero 1990.


 

Luego de transcribir este texto aprovecho para enfatizar algunas de las características más importantes de la Atención Primaria:
  • es una atención longitudinal,
  • atención integral,
  • atención cercana (sin barreras),
  • atención organizada,
  • atención flexible,
  • atención polivalente,
  • atención que comprende todos los procesos sociales que tienes que ver con la salud.


 

 Dr. David Tejada de Rivero - Héroe de la 

Salud Pública de las Américas 2012.



Este post surge por la nominación del Dr. David Tejada de Rivero - Héroe de la Salud Pública de las Américas 2012. Reconocimiento otorgado por la Organización Mundial de la Salud - Organización Panamericana de la Salud. En reconocimiento a su sobresaliente contribución a mejorar la salud de los pueblos de las Américas y del Mundo.



Aún recuerdo la primera vez que  asistí a una conferencia del ilustre Dr. David Tejada de Rivero, aún siendo estudiante de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de San Agustín, invitado por dos grandes maestros: El Dr. Alejandro Vela Quico[2] y el Dr. Ismael Cornejo Rosselló Dianderas[3], a quienes atribuyo mi inclinación por la salud pública.

Posteriormente he seguido la trayectoria del Dr. Tejada en revistas, libros y en conferencias en las que siempre es un deleite oírlo y practicar junto a él la crítica constructiva del sistema sanitario peruano y mundial, rompiendo siempre algún paradigma (rompiendo esquemas).

... No ganamos nada curando enfermos si no les garantizamos las condiciones minimas para una vida saludable...
... hay que atacar los factores causales de la enfermedad...determinantes sociales de la salud...
....cuidado integral de salud  para todos, con sentido de justicia social, y por todos...

La última vez que tuve la fortuna de escucharlo fue en enero de 2010, durante la realización del 1er  Curso-Taller  por la semana del SIS en la Red de Salud Barranco Chorrillos Surco, donde tuve la oportunidad de trabajar y aprender.

 


Un merecido reconocimiento a un brillante médico y ser humano.
Gracias Dr. David Tejada de Rivero.




[1] Tejada de Rivero, David. HADM 509 Administración en Salud Pública. Master of Public Helath Prógram. Loma Linda University & Universidad Peruna Unión. Julio 2007
[2] Docente del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de San Agustín
[3] Docente del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de San Agustín

4 comentarios:

  1. Como siempre se evidencia la ignorancia de muchos altos funcionarios del minsa y de otros ministerios, que solo ven sus narices y no ven el verdadero problema, por eso debemos ser nosotros los que busquemos el cambio, como tambien lo buscas tu Gustavo.
    Saludos
    Richard

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    1. Richard, un serio problema de la mayoría de los gestores de salud es su forma de trabajo, diseñan políticas de salud dentro de sus oficinas, imagimadose la realidad.

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  2. Felicitaciones por el post, los medicos y todo trabajador de salud debe mantener viva esa "locura". Ocupe la labor que ocupe. El dr. Tejada es un ejemplo y estimulo para todos.

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    1. Gracias, definitivamente el Dr. David Tejada es un ejemplo a seguir, y tambien los es el Dr. Carlos Rosello, un pionero en el concepto - practica de la atención primaria en salud, no comprendido en su tiempo. Pero las actuales politicas de salud en el Perú indican que 36 años despues, aún no se ha comprendido que es atención primaria en salud o como lo llamaría el Dr. Tejada: Cuidado Primario de la Salud.

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